Justa poética en defensa de la pureça de la Inmaculada Concepción de la Virgen Santíssima (1619)

JUSTA POÉTICA EN DEFENSA DE LA PUREÇA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN SANTÍSSIMA, MANTENIDA Y PREMIADA POR D. SANCHO ÇAPATA SU DEVOTO Y ESCLAVO, DIRIGIDA AL ILUSTRÍSSIMO Y REVERENDÍSSIMO SEÑOR CARDENAL ÇAPATA DEL CONSEJO DE ESTADO DE LA MAGESTAD CATHÓLICA DEL REY NUESTRO SEÑOR FILIPO III. ZARAGOZA: DIEGO LA TORRE IMPRESSOR, 1619.

Otras al mismo propósito. De doña María de Sesse.

Aurora celestial resplandeciente,
eternamente amado y escogida,
del sol vestida, en cuyo casto seno,
(de gracia lleno) el que es inmenso cave.
Virgen, que el ave de mayor alteza
por tu pureza, y gracia mereciste,
nuve que viste al sol, y del se dora,
pues se mejora en tan felice día
con armonía dulce, y acordada
la más templada lyra, el ronco acento
inspire en mí tu gracia sacro aliento.
Eres más pura que la blanca nieve,
quando la llueve por su boca el Austro:
la que en el claustro maternal escuro
gozó seguro el día indeficiente,
desde tu oriente claro preservada
de la cerrada noche escura, y negra,
en ti se alegra Dios, que te engrandece:
la tierra ofrece flores de alegría,
la sombra fría de la culpa huye,
y restituye Dios en ti la gracia,
que nos quitó la madre de desgracia.
Si aquel primero y sin segundo templo,
que solo exemplo fue, figura y sombra
por suyo nombra Dios y santifica,
por la arca rica de su testamento.
que tuvo asiento en él, y en niebla densa
(donde su inmensa magestad se encubre)
de gloria cubre la agradable ofrenda
en esta prenda celestial, rica arca,
do el gran monarcha Dios se deposita
no se limita lo que en ella pudo:
pues qual bella Pandora la compuso.
Es la hija del padre sempiterno
y de su tierno amor fecunda esposa,
en quien repossa el verbo desseado,
como en sagrado templo, y propia casa,
que la compasa, y mide su alta sciencia
la omnipotencia la sacó de planta,
y la levanta, acaba, y perfeciona,
para corona y gloria donde muestra
lo que su distra (sic.) valerosa puede:
pues sola excede en gracia y hermosura
la más alta y seráfica creatura.
Con mil primores, como pintor diestro,
Dios gran maestro en la figura bella
de esta doncella se remiró tanto
causando espanto, y gozo en tierra y cielo,
que el blanco velo, y rojo, que María
cubrir tenía al verbo soberano
con cauta mano al borrón horrendo
fue previniendo su pincel preciado,
que en su dechado, no tuviesse assiento
haziendo essento del por gracia pura,
cuerpo, y alma de Dios, madre y criatura.
Quien ve texer tapicería varia,
por temeraria juzga la osadía,
del que porfía ser cosa forçosa,
la ingeniosa obra matizada,
assí de nada Dios tegió a Marçia,
que antes del día de su concepción sancta
tanto levanta de labor preciada,
que ni manchada, ni tiznada ha puesto,
actual funesto, o, original pecado,
en el estado de su reyna madre,
señal de aver tenido esclavo padre,
Qual en lucida concha, y nácar bello
por sutil cuello, y delicado punto
passando junto su licor afina
la perla fina (cifra de María)
y allí se cría sin adulterina
mezcla marina, que no tuvo entrada
qual en dorada uba el licor passa,
poniendo tassa a otra mezcla alguna,
que no se una al vino tan suave
que dentro cave, cifra de alegría,
tal fue la concepción aqueste día.

(pp. 95-86 sic.)

Otras al mismo propósito. De doña Gerónyma Marques.

Oye confuso, descortés, inculto,
que el sacro culto niegas ignorante
a aquel instante, de suprema mano
que del tirano, original pecado
fue preserbado, al concebirse aquella
más que la luna hermosa, que escogida
triumpha homicida, en superior belleça
con la cabeça del dragón postrada
no ensangrentada: porque su hermosura
nada pudo manchar cosa tan pura.
Si pudo Dios, si Dios desde ab eterno,
tuvo el gobierno, assí de lo invisible
como visible, y en su suma essencia
con su presencia se miró humanado
verbo en carnado, que presente vía
la alevosía, de aquel hombre ingrato
y el desacato atroz, con que arrogante
ser semejante al mismo Dios intenta
y la violenta transgresión, que toca
vajel en roca; ¿quién dudar podría
que de ab eterno preservó a María?
Que si el verbo engendrado nacer de ella
quiso donzella, con que a las criaturas
entrañas puras, magestad inmensa
dieron intensa admiración, de suerte
que de la muerte libran los mortales,
que desiguales dos effectos causa
tan pura causa al hombre inmortaliça;
pero desliça al ángel más acepto,
de su concepto loco entroniçado
precipitado nardo sacar dexa
beneno al áspid, néctar al abexa.
Sin en fin quiso nacer enternecido
el prometido en tantas profecías,
dulce mesías de la excelsa planta
de Jesé santa, que con su hermosura
sobre la altura de los cherubines
y seraphines hasta Dios se encumbra,
si el mar alumbra estrella soberana
de la mañana y tanto resplandece,
quando amanece, al daño preserbada
como alborada, viene a estar tan rica
que a Dios, en Dios, su carne identifica.
De su carne, inmensa unión compone,
con que dispone a Dios inaccesible
a ser passible, y a morir clavado,
regenerado en gracia el hombre alebe.
cómo se atreve, di, tu torpe duda
mordaz, y ruda, a lo que Dios previno,
¿su divino omnipotente intento
mayor portento maquinar no pudo?
¿o quedas mudo? pues la razón clama,
que si derrama sangre Dios tan pura
sangre impecable de su criatura,
en quanto a divino no bastara
que encarnara, ni justo padeciera
suerte severa el cherubín supremo,
intenso estremo, amor siempre efectivo
pudo excessivo en Dios, que se humanase
mas que tomasse carne tan perfecta,
qual myrra electa, que entre resplandores
respira olores puros, tan suabe,
que de la grave corrupción primera,
pura, sincera, si él se preservasse,
para que en Dios al hombre eternizasse.
Pero si audaz tu justo devaneo,
tanto trofeo en tu rudeza niega,
incurre ciega, en la mayor locura,
que si de impura sangre se engendrara
aquella rara fénix, que en cruz muere,
falso se infiere, en buena consequencia
con congruencia, que pecase el verbo,
en el acervo crimen, que alevoso
Adán curioso, por saber comete,
luego promete necessario vella
para no pecar Dios, no pecar ella.

(pp. 114-117)

De Dona María Cáncer Oropesa: a la devoción

¡Oh, más pura que el sol, y que la luna,
sola soys una, la que avey (sic.) nacido
del afligido padre sin pecado,
ha respetado en vos naturaleza
tanta grandeza, magestad tan alta,
en vos le falta su ponçoña fiera,
en vos espera su remedio el suelo,
en vos el cielo su pureza afina.
en vos reclina su inmortal ventura,
ved si soys pura, pues el cielo, y tiera (sic.)
la más puro, y mejor en vos encierra.
Arca soys de Noé, que libra el mundo
de tan profundo universal castigo,
común abrigo del linage humano,
por soberano modo levantada
sobre la hinchada lluvia procelosa,
Ester hermosa, a quien su amado Assuero
libra del fuero que a su pueblo abarca,
so s (sic.) de Dios arca, que el Moysen divino
de cedro fino para Dios apura,
ved si soys pura, pues al mismo cielo
en ser pura en el ser, ganays de buelo.
Templo de Dios, sin golpe de martillo,
ni del cuchillo del primer pecado,
soys preparado monte de pureça
a la grandeça real devido assiento,
soys aposento del divino acierto,
cerrado huerto, poco caudaloso,
lirio hermoso, cogido en las espinas,
de clavelinas puras guarnecido,
del escondido líbano en la altura,
ved si soys pura, pues aquel. que os cría
os llama toda hermosa, amiga mía.
Si la primera madre fue motivo
de tan esquivo, triste, y mortal dexo,
vos por consejo del supremo padre,
segunda madre, que la culpa auyenta,
gozays essenta el privilegio santo,
de pura tanto, que aun el sol se corre,
ligero corre a ver vuestra belleça,
y la limpieza del virgíneo pecho,
florido lecho del que os da hermosura,
ved si soys pura, pues el sol corrido
de sus luzes os da rico vestido.
Si por consejo del eterno padre
devida madre soys, dichosa suerte
¿como la muerte prenderá atrevida
la misma vida, la que ofrece al suelo
vida, consuelo, gloria y regozijo?
si el buen hijo, que escoge madre a gusto,
no será justo, que a su madre dexe
donde se quexe, a muerte condenada,
antes librada de la muerte dura,
ved si soys pura, pues os ha escogido
a su gusto, y querer vuestro querido.
Si se honra aun en el mundo el hombre vano
de no villano, ni de tal nacido,
el que ha sido engendrado eternamente,
bien es que cuente de su real nobleza,
y la limpieza, de la que es más bella,
que la estrella más pura, y blanca nieve,
y nadie prueve, que quien será dado
al desseado de mortal linage,
cayó en ultrage de la culpa obscura,
ves si soys pura, pues a boca llena
por madre os tiene Dios, limpia açucena.
Si en poder de Dios límite huviera,
callar pudiera, y si el querer faltara,
también callara, y si me hiziera instancia
la repugnancia de la misma cosa,
esta piadosa fe, me fuera en vano,
mas al christiano pecho cosa es llana;
oh, soberana reyna de la altura,
esta fe pura a vuestros pies embío,
deseo mío, andad, que ya os espera,
corred ligera al premio musa mía,
y si Don Sancho no, yd a María.

(pp. 117-120)

Al Tercer certamen. Otra.
De Doña María de Funes y Sayas.

Sin pecado concevida
María de Adán nació,
quedando virgen parió
y al mismo que le dio vida.

Quando en un estéril jardín
huvo una flor en tributo
que dio al mundo el sol por fruto
y a todas las sombras fin,
quiso Dios que de Joachín,
y Ana la vejez florida
diesse esta flor escogida,
y que fuesse de los dos
para concebir a Dios
sin pecado concebida.

A morder de su pureza
llegó la antigua serpiente
mas rompió el pie lastente
que lo pissó la cabeça,
quedó illesa su limpieza,
y la serpiente sintió
el pie, que la amenazó,
pues con ser y vida nueba
en ave trocando en Eva
María de Adán nació.

Como la encarnada rosa,
que nace entre las espinas
mostró colores más finas,
y salió más olorosa,
y viéndola tan hermosa
de su color se vistió
el mismo que la crió,
y al que tiene a Dios por padre,
como verdadera madre
quedando virgen parió.

A quien no admira el poder
que a su madre Dios le ha dado,
por él en quanto ha criado
ñp que no es Dios pudo hazer,
mas la virgen vino a ser
siendo por madre escogida,
de Dios tan favorecida
que a sus pechos sustentó
al autor que la crió,
y al mismo que le dio vida

(p. 122)

Al tercer certamen, otra.
De Doña Juana Garcés.

Sin pecado concevida
María de Adán nació,
quedando virgen parió
y al mismo que le dio vida.

Si del ángel la pureza
y mayor, es bien le quadre
a la virgen, por ser madre
de Dios gloria y grandeza
de su divina limpieza
fue sin duda tan cumplida
que de Dios fue defendida,
no solo del actual
pero por gracia especial,
sin pecado concebida.

Al hijo de Dios convino
que la virgen no cayesse
en la culpa, y porque fuesse
más pura, Dios la previno,
que como el verbo divino
de su carne se vistió,
tanta pureza le dio
en sus turquesas divinas,
que como lirio entre espinas
María de Adán nació.

Divina nuve es María,
en quien deposita el cielo
la luz de gracia en el suelo,
para hazer la noche día,
pues quien tanta luz embía,
de tinieblas careció,
y más que el sol la vistió
de rayos tan refulgentes
que al que dio luz a las gentes
quedando virgen parió.

Estandarte, y no rendido,
llamó a la virgen san Juan,
que qual fuerte capitán
dexó al contrario vençido.
Si a poner el pie ha venido
sobre la frente atrevida,
mal dirán, que fue vencida
la que alcançó la victoria
dando al mundo tanta gloria,
y al mismo que le dio vida.

Otra de Bárbara Amigo de Cariñena.

Sin pecado concebida
María de Adán nació,
quedando virgen parió
y al mismo que le dio vida.

Ser limpia la concepción
de la virgen en el suelo
probado lo da en el cielo
san Juan, en su aparición
de hazerla de luz vestida
y en el cielo aparecida,
do pecado no se assienta,
claro nos la representa
sin pecado concebida.

La ley común del pecado,
que por Adán heredamos,
quando en él nos apartamos
de sumo bien increado,
a María nos ha llegado,
aunque Adán al ser la dio,
porque Dios le preservó
con plenitud de su gracia,
y assí sin esta desgracia
María de Adán nació.

Como aurora esclarecida
que como alegre arrebol
manifiesta al mundo el sol
sin queda del ofendida,
la virgen con Dios unida
más que ella resplandeció,
pues con la luz, que la dio,
al divino sol del cielo,
para reparo del suelo,
quedando virgen parió.

Quedó tan hermosa y bella
aquesta divina aurora,
que el ser de gracia, que dora
la hermosura, que ay en ella,
pudo tanto engrandecella,
y fue tan esclarecida
su perfección tan subida,
que no solo enamoró
al mundo, mas agradó
y al mismo que le dio vida.

(p. 238)

Otra de Dona Ana Çapata.

Sin pecado concebida
María de Adán nació,
quedando virgen parió
y al mismo que le dio vida.

De hábitos, honra y nobleza,
quien digno de juez ha de ser,
de justicia de tener
calificada grandeza,
juzgar de nuestra limpieça,
dar cruz, honra merecida,
toca al verbo de la vida,
y como es limpio de padre,
oy prueva, que fue su madre
sin pecado concebida.

Y aunque cualquiera otra essencia
de ángel, plata, piedra, o fiera,
terminar de Dios pudiera
la divina subsistencia,
como pide la prudencia
quel juez le condenó,
con el reo, que pecó,
tenga un mismo natural
por hazer a Dios mortal
María de Adán nació.

Y porque al pesado buelo
de nuestra capacidad
no encumbrase su deidad
el humano y mortal velo,
obscuro se muestra el cielo,
la tierra al morir tembló,
y la noche en que nació
por Dios le adoran pastores,
y su madre sin dolores
quedando virgen parió.

En fin, para qué el temor
de juez riguroso, y grave
se trueque en amor suave
de amigo, padre y señor,
con disfraçado favor,
en dulcíssima comida
fe nos dexa, da y convida,
que mal tendrá que temer.
quien se pudo al juez comer,
y al mismo que le dio vida.

(p. 141)

Otra de Doña Margarita Çapata.

Sin pecado concevida
María de Adán nació,
quedando virgen parió
y al mismo que le dio vida.

Si solo el ser infinito
a sí Dios se ha reservado,
y en María ha trasladado
quanto cave en el finito,
en el dudoso conflito,
que la lengua podrá atrevida
negar la excempción devida,
virgen solamente a vos,
de ser por madre de Dios,
sin pecado concevida.

Dizen, que todos nacieron
de Adán, y que en él pecaron,
mas dos tiempos que passaron
considerarse pudieron,
que si el segundo entendieron,
que fue después que pecó,
a María excervó
la divina omnipotencia,
si el primero de inocencia,
María de Adán nació.

No es possible, quel amor
de su madre permitiera
que en un instante la viera
sin el interno candor,
pues que tanto la exterior
pureza del cuerpo amó,
que las leyes quebrantó,
y de poder absoluto
contra el humano estatuto
quedando virgen parió.

Ni faltó la redempción,
por aver sido más pura,
que fue más alta ventura
serl por preservación,
y que fuesse, era razón
superiormente eximida,
la que fue solo escogida,
porque sin culpa primera
la vida al mundo pariera,
y al mismo que le dio vida.

(p. 142)

Quarto certamen. De geroglíficos.

De Doña Ana de Luna.

Para significar la prerogativa, con que el cielo dotó a la gloriosa santa Ana, haziéndola madre de la virgen purísima, y abuela de Dios. Se pintó él un cielo, que quiere amanecer, el luzero de la mañana, y luego una nuve arrebolada, que significa la aurora, y un sol, que va saliendo de ella, con una letra latina que dize. Quasi stella matutina. Eccles. 50.

(p. 143)

Otro de Madalena de Artiaga.

Pintóse un pez orilla del mar, reciviendo rocío de la mañana, con una letra que dize: Diffussa est pratia in labijs tuis. Psal. 44.

La española.

Con rozío tan copioso
conceví la sin señal
de la culpa original.

Otra de Catalina Lezcano

Pintóse una águila, que está picando en una peña, la letra latina dize. Renounbitur ut aquila iuventus mea. Psalm. 102.

La española.

Como águila renovada
levante ufana mi buelo
a lo más alto del cielo.

Otro de Escolástica María Rufas Galbán.

Píntasse la peña del desierto, con una fuente de agua clara, que sale de ella. La letra latina dize: Et rupem in fontes aquarum. Psalm. 113.

Otra de Margarita Lumbreras

Pintóse una vara seca, y en el remate della unos renuevos, y flor, della pendiente una almendra, con una letra latina, que dize. Germinavit virga Aron. Núm. 17.

La española

Oy de Arón en vos contemplo,
la seca, y fecunda vara,
toda milagrosa, y rara.

(pp. 145-146)

Otra de Petronila Lezcano

Pintóse la tierra vazía, y sobre ella las tinieblas, con un resplandor de luz en medio dellas. La letra. Exertum est in tenebris lumen. Psal. III

La española

Deshaziendo las tinieblas
sobre la tierra vazía
Dios las tinieblas oy cría.

(p. 146)

Otra de Doña Leonor de Bardaxi, y Gurrea

Pintóse un monte levantado sobre las cumbres de otros montes, arrojando de sí humos, y en él este mote: Alter María. Y en el humo este otro mote: Ex sumo lucem. Y la letra latina dize: Preparatus Mons Domini invertice montium. Esai. c.z.

La española

Tan grandes fueron sus humos
que se levantó por ellos
sobre los montes más bellos.

(p. 147)

Otra de Ana Francisca Pérez

Pintóse una mano, que tiene una vara florida, con este mote. Arida floruit.

La española

Aunque estéril alcance
sucessión, con gracia tal,
que excede lo natural.

(pp. 147-148)

Otro de la hermana María de santa Eufrasia, religiosa carmelita descalça, de Calatayud.

Pintóse un monte alto, y hermoso, en la cumbre del qual está un cedro cargado de fruto, y del tronco del se distila goma: y al pie del dicho árbol ay muchos basiliscos, culebras, y otros animales ponçoñosos. La letra latina dize. Mons Dei, mons pinguis in quo bene placitum est. Psalm. 67.

La española

Como amante firme, y fuerte,
el gran Dios os escogió,
y en medio de vos crió
con que a los hombre dexó
remedio contra la muerte.

(p. 148)

Otra de Doña Mariana Çapata, religiosa en Trassovares de la orden de San Bernardo.

Pintóse un monte en medio el mar, convatido de sus aguas, y en su cumbre una hermosa fuente, de la qual salen cinco caños de agua, al la qual van a bever unas palomas. La letra es: Indulcata est aqua amara. Eccles. 38.

La española

De la gracia el agua pura,
que qual fuente, María tiene
por mis entrañas le viene.

(pp. 148-149)

Otro de Doña Juana Clemente

Pintóse el sol, que con sus rayos fertilizava un pedaço de tierra. En medio della estava un monte de trigo cercado de açucenas. Del trigo salía una espiga elevada, y hermosa, con una flor encarnada al fin. La letra latina. Ex fructibus cognosceris eam.

La española

Nació desta tierra el trigo,
que al reyo del sol crió
la espiga que floreció.

(pp. 149-150)

Otra de Doña Ana María de Gotor. A la devoción

Pintóse un cielo muy claro, y sereno, después de la tempestad, con el arco de san Juan, y el sol que sale, y abaxo en la tierra una paloma con un ramo de olibo en la boca, y la letra dize. Columba venit ad vesperam portans ramum olivae virentibus solis in ore suo. Genes. cap. 6.

Ana restauración del hombre ha sido,
pues qual paloma con lixero buelo
nos traxo nuevas del sereno cielo.

(p. 150)

Quinto certamen

Otra de Doña Antonia de Mendoça

Para la propuesta enigma
en pieço nombre de Dios,
a dar con mi corto ingenio
aquesta declaración,
Por el círculo se entiende
la más rara perfección,
que a ninguna hechura suya
comunicó el hazedor.
Es de la divina aurora,
del que de justicia el sol,
y el estar entero siempre
que virgen fue, señaló.
Felix sola virgo dizen
las letras, que este blasón
soy sin culpa concevida,
solo en la virgen se halló.
El perrillo a quien la nieve
su blancura le prestó
lo dicho nos significa
claramente en su color.
La virgen en el que se muestra
con su pureza, nos dio
lo mismo que el padre eterno
siendo ella menos que Dios.
Con el dado conocido
que es el hijo hermosa flor,
formó su virginidad,
punto estéril, que más dio
pintar, dos, nos significa
sus naturalezas dos
una divina, otra humana,
que tomó en la encarnación.
Pintar, tres, que acuerdo fue
el mysterio que se obró
del padre, espíritu e hijo
que una misma essencia son.
Dado le quisesse llamar
pues ninguno tanto es oy,
que en el ara de la cruz
su misma sangre nos dio.
Con que se ganó no poco
por lo demás, que pintó,
que fue dexársenos todo
por mayor señal de amor.
Que para todos los fieles
que llegan con devoción
a recevirle en comida
la vida eterna dexó.
Esto bien significa,
pues es el punto mayor
el dado, el seys, donde el resto
de los que nos ama echó.

(pp. 152-153)

Sexto certamen de sonetos

Otro de sor María Luysa Moreno

Con dulce laço en su manida anida,
dando a un infante sin despecho pecho.
que amor a niño Dios estrecho hecho,
una donzella de su vida vida.

Quien tal grandeza resumida mida
a tal llaneza, que su despecho hecho,
dirá amoroso en tan estrecho trecho,
ver la deidad sino cayda, yda.

La madre al niño (que la admira) mira,
que siendo Dios, la de estremado hado
feliz de madre, con que se nombre nombre,

Argumenta al padre de mentira yra
ver, es el niño anonadado, dado
porque al mundo después assombre hombre.

(p. 167)

Séptimo certamen de tercetos en exdrúxulos, a la magestad cathólica del rey nuestro señor.

Otros de Doña Leonor de Luna, religiosa de santa Clara.

Si Apolo es sol, y el sol Apolo es lucido,
cuyos divinos rayos los lucíferos,
que el orbe opaco buelven en dilucidos.

Como Apolo estre cisnes de oro alígeros
cercado de sus nymphas, y sus driades,
no negara sus ríos odoríferos.

Con que quietas las verdes Hamadriades
correrán mis christales más intrépidos,
efectos de las ínclitas Tespiades.

Pues los arroyos del Hipocrene tepidos,
y ardiendo al vibrador del rayo símiles,
ministraran los cursos cuyos trepidos.

Que aunque en naturaleza con disímiles
clarines roncos, y hechos tan magnánimos
oy se echaran de ver ser verisímiles.

Que el sol haze constantes pusilánimos,
y Apolo heroyco estiló a los bucólicos
dándole a la inane avena dulces ánimos.

Pues no resuenen ya hechos melancólicos
en mi lyra, sino actos beneméritos
qual hizo qel que cantava los Argólicos.

De piedad entrañable sacros méritos
con que conmueve todo el orbe sphérico
de eterna estampa, y gloria nada inméritos.

La quietud que respeta el ser colérico
la gloria marcia, y el arnés acérrimo
famosa desde el Nilo al curso ibérico.

Que junta con un ánimo tenérrimo,
y esto con grande acuerdo consultándolo,
resultó el coraçón más integérrimo.

Cuyo fiel de justicia al necio vándalo
y al fugitivo belga, y turco asiático
desvela con justa ira amedrentándolo.

Deste valor da muestras el lunático
padrastro de la fe, pueblo mahomético
aterrado de ver braço tan plático.

Quebrada la cabeça con prophético
espíritu al Nemrot, que en barros frágiles
muros de tierra levantó frenético.

¡Oh, Filipo, que en alas leves y ágiles
llevas la fe con espíritu magnífico
a los incultos indios y salvágiles!

Y el nombre santo del Jeobán mirífico
y de aquel sacrosanto tabernáculo
santificado con valor deífero.

Apartas con ygual ser el ostáculo
que impide el pío afecto, y christianismo
mientras lo determina el vivo oráculo.

Ya sienten de tu pecho piadossísimo
incendios sacros los antiguos émulos
rindiéndose a tu espíritu santísimo.

Ya, ya los ánimos abatiendo trémulos
desde Ebro hasta los piélagos jónicos
según tus fuegos a los fríos émulos.

Con que han quedado mudos los irónimos,
y a la traylla sus braços, y sus cálamos,
sin que les valga el ser de los platónicos.

Tu frente impidan tyrintinos álamos,
pues sacaste del tartáreo sathánico
la intacta esposa, componiendo el tálamo
de afectos píos con acento argónico.

(pp. 173-175)

Otras de Doña Rosa Betrian, y Beamonte. A la devoción.

El choro y dea triforme que en Castalia,
lava sus cuernos y cara lucífera
concedan a mi musa fuerza válida.

Y pues el gran Philipo la signífera
águila, sirve de blasón y symbolo
suba mi pluma a la región ignífera.

Do el elemento de su virtud symbolo,
(…)me mi buelo audaz y temerario
(…)lustre y tanto loor disymbolo.

Quien osara assomar ante el sagrario
alma real, de tu virtud heroyca
resplandeciente coronato vario.

Si conociera en ti la escuela estoyca
la conpostura, gravedad y modestia,
llamarase philípica y no estoica.

El luchador ungido, no en la orchestia
assí se valió de arte, o de potencia
rindiendo del contrario la molestia.

Quanto Philipo en buena convenciencia
supo de sí, y del tiempo aver victoria
ilustre en prole, ilustre en continencia.

Mas lo que a tu corona da más gloria
es el renombre, y zelo de cathólico,
feliz su alma, feliz su memoria.

Diolo el renombre el príncipe apostólico,
diole los hechos su valor magnífico,
digno que lo cantara el poeta argólico.

En sustentar la fe largo, y munífico,
en las remotas Anglias, y Germanias,
ya con voz blanda, ya con son horrorífico.

No assí el afro, el romano en las Hispanias
moderaron la rienda a los hisperios,
valientes en poblados, y en campanias.

Poco es esto, pues ambos emisferios
(como sol lustra lleno de influencias)
son sus braços qual círculos esphéricos.

Destierra los agravios e inclemencias,
la faz serena de su gran justicia,
artes la paz produce, y varias ciencias.

Al valor español de su milicia
palma, y corona rinde su contrario
reventando de invidia y de malicia.

Y él para cualquier sucesso vario
em medio está de su estendido imperio
qual vital coraçon, rico erario.

Tu concepción, María, fue un mysterio,
cuya fe, y devoción vino en herencio
al gran Filipo con el ceptro iberio.

Gloria y español triumpho fue Laurencio,
pero respecto de María santísima
ni llega esse, ni llega el de Vicencio.

De que su concepción limpia y purísima
se declare por tal, se deven gracias
a Filipo y su España felicíssima.

Bellas carites, ora, nueve gracias
cantan estos mis esdrúxulos trinarios
mejoren vuestras gracias mis desgracias.

Suenen las cuerdas de instrumentos varios,
hagan poetas mil buenos oficios,
ofrezcan sacras vírgenes rosarios,
y sacerdotes santos sacrificios.

(pp. 178-181)

Otros de Doña María de Pedroso, y Andrade, señora de Villel. A la devoción.

Al soberano objeto de mi cántico
aspira acento culto (oh, lumbre angélico)
príncipe de la luz, y reyno atlántico.

Plectro elevado, con que vivre célico
alientos infunde, suavidad harmónica,
y en certamen de honor estruendo bélico.

Si de Filipo Augusto la corónica,
al ciego, que vi tanto, fuera lícito
descrivir tan feliz, como canónica.

o a quien con letras vivas el implícito
del cavallo falaz, portento argólico
en metro inimitable dixo explícito:

Un amago pintaron del cathólico
Alexandro, que en dos orbes ciñéndose
tramonta a Febo resplandor symbólico.

A tanta magestad desvaneciéndose
de artaxerxes la gloria celebérrima
humilde, y muda el rostro va cubriéndose.

La opulencia de Craso fue misérrima
que tyrana íntimo siglo pretérito,
la de romanos césares paupérrima.

Al iris, que produxo sol emérito
de Philipo Segundo, el cielo hispánico
de sus rayos ostenta, tiene mérito.

Digna rama de árbol, que al germánico
imperio dio trofeos indeléviles
al galo admiración, gloria al británico.

Capitán de la fe, que de los flébiles
apóstatas (del vando mahomético
sectarios) desterró las tropas déviles.

Terror, castigo, assombro del herético
por quien triunfan de anhélito pestífero
evangélica ley, culto profético.

Atlante en charidad, y amor chistífero.
que espera ver sin límite y obstáculo
propagado el baptismo salutífero.

Bello a contrarias iras propugnáculo,
si David fuerte, Salomón pacífico,
al pueblo, a la viuda, al pobre váculo.

Augmento ve la religión magnífico,
y la justicia muestra aspecto válido,
erige la piedad tono beatífico.

Semblante en el castigo enseña pálido
el maléfico, y la verdad pulchérrima
a su opuesta le quita el cetro inválido.

La vida a la virtud contraria acérrima
guirnaldas de laurel, de mirto, y álamo
vencida, a la equidad rinde integérrima.

Castidad, y templança, forman tálamo,
dosel rico al héroe felicíssimo,
la fama apresta el diamantino cálamo.

¿Qué mucho si es patrón este firmísimo
acates de la concepción purísima,
de la que preservó el criador altísimo?

¿Qué mucho, que su alma este riquíssima,
can tal bien? y el európico y américo
thesoro ofrezcan suma importantíssima.

¿Qué mucho que a sus pies el más colérico
se postre del valor que encierra el ártico,
y tema, y ame todo el orbe esférico,
hasta que incluya el punto del antártico?

(pp. 181-183)

Esta carta imvió una dama quando remitió sus versos, que por ser de dama, y en verso pongo aquí.

Carta a don Sancho Zapata, cavallero aragonés,
de doña María Cáncer, y Oropesa, dama de la reyna de Portugal.

La nora buena don Sancho
os quiero dar, norabuena,
que lo que el cielo agradece
es bien que el mundo agradezca.
Como çapato divino
en cuyo cóncabo assienta
el pie, que al dragón primero
le machacó la cabeça.
Salís divino Çapata
sobre la luna serena,
porque a los pies de María
gozays del sol, que la cerca.
Que es hermosa en los çapatos
le dizey bien, una letra,
y ahora se vee harto claro
por el çapato que lleva.
Que como no puso el pie
en la culpa que se hereda,
puede sacar un çapato
divisa de su pureça.
Y porque Dios os escoge
para tan divina empressa
çapato os quiso también
para salir a la fiesta.
De su pureza don Sancho
salís haziendo reseña
yo llamo al sancto a hablar
pues hablays desta manera.
Con el cartel ingenioso
corrió la fama ligera
que la verdad y el ingenio
ligeras alas le prestan.
Llegó el cartel a la corte
corrió entre muchos poetas,
que muchos la corte tiene
pues que los vende ya anega.
Admiráronse en extremo
del modo y la industria nueva
con que provays los ingenios
de vuestro ingenio gran prueva.
Alavan el zelo sancto,
effecto de essa nobleza
que en esso es bien que se muestre
y no en profanas quimeras.
Mas como al cielo le toca
la paga de aquesta deuda
por más que el mundo os alave
corto en pagaros se queda.
De nuestro rey monarca
las virtudes y excelencias
querreys también que se alaben,
soys noble, la causa es essa.
Buen tiro hazeys en un tiro
pues que tirayr (sic.) de manera
que fama, rey y monarca
ganays con una sola piedra.
Hazed devoto don Sancho
la justicia no se tuerça,
porque la pureça reyne
si es cartel de pureça.
Yo con llaneza os confiesso
que dizen que en vuestra tierra
se da a soborno los premios
como en Madrid las quaresmas.
Bien veo que el mundo corre
por humanas atendencias
pero es razón que se corra
el que lo justo no premia.
Quisiera, don Sancho amigo,
tener divina eloquencia
para alabar vuestra fama
que excede al sol en su esfera.
Allá mi pobreza imbío
honrada de la presencia
del rey, que la vio de passo
solo esto de bueno lleva.
Gozad mil años la gloria
que ya vuestra fama hereda,
y a Dios, de Madrid, y octubre
a diez de la luna nueva.

(pp. 197-198)

Vexamen

Segundo certamen de rimas

La bella doña María
de Sesse, que su heredad
Dios hizo a la virgen pía
con estrema bondad
nos propone aqueste día.
Pero culpalle se intenta
que quando heredad la nombra
solo se le representa
la torre mocha, que assombra
lo que della fe nos cuenta.
Un parente sis por culpa,
por no hallársele el porqué
se dio, si bien lo disculpa,
que dado por lunar fue
a quien nadie jamás culpa.
Doña María también
Cancer y Oropesa embía
sonoras rimas, que es bien
passen por la letanía
de la virgen de Belén.

(p. 206)

Tercero certamen de glossas

A Doña Juana Garcés
dezille intento devalde
si ha glosado mal los pies,
porque tiene el padre alcalde
que oy en esto feliz es
de verla versificar
que el ser poeta he creydo,
se puede por peste dar,
pues don Sancho, su marido
se la ha podido apegar.

(p. 208)

También sor Emerenciana
de Silva, cantando viene,
con destreza soberana,
mas una falta que tiene
hará su esperança vana.
El pie postrero que glosa
que violentada no sea,
no ha mostrado tener cosa,
con que no poco se afea
sin su afaz ingeniosa.
Que el pecado no se assienta
en el cielo hermoso y puro
Bárbara Amigo nos cuenta,
con que se da por seguro
que a muchos sabios afrenta.
Ripios y estacas previno
con razón para su gloria,
porque tan cansada vino
que era sin ellos notoria
suerte su fin repentino.
Que la virgen celestial
quedando virgen parió,
aunque parió en un portal
sor Francisca nos contó
de la Raga, por su mal.
Porque en el portal parir,
o en otro qualquier lugar
para quedallo, servir
no puedo, que singular
don, fue virgen concebir.

(p. 209)

Doña María blasón
de Funes y Sayas glosa
con tan grande perfección
que roba con voz graciosa
las almas como Amphión.

(p. 210)

Quarto certamen, de geroglíficos.

Un luzero, y una aurora
pinta Doña Clara de Luna,
y un bello sol que enamora
desde su luciente cuna.
Y aunque efecto es la pintura
de su grande devoción,
por devota sse asegura
porque por la erudición
alavarla no es cordura.
Francisca Pérez, la vara
de Arón pinta florecida,
pero su suerte es avara,
que por común fue tenida
su pintura, no por rara.
Catalina de Lezcano
pinta un águila, que el pico
afila por ser anciano
en un risco, a quien dedico
mi cansada lengua ufano.
Alávase su pintura,
mas todos entenderán
en tan crecida ventura
es aquella de Balán,
o alomenos su figura.
No puede verlos hazer
Margarita de Lumbreras
o coxos avrán de ser,
mas con entrañas sinceras
su pincel quiere ofrecer.
De Aarón la vara pinta
de varas ay provisión,
y si esto no despinta,
que ciertos los toros son,
es cosa clara y distincta.
Pinta la tierra vacía
Petronila de Lezcano,
que de tinieblas cubría
un manto, y un soberano
resplandor, que allí se cría.
De su imperfecto pincel
lo tenebroso y vacío
bien vi, mas buscar en él
la luz, será desvarío
testigo me es su papel.
En una peña una fuente
de Escolástica Galván,
pintó el pincel excelente
porque las monjas la harán
con ser tan dura, obediente.
La bella doña Leonor
de Bardaxi, ha fabricado
con más gusto que primor
un monte más levantado
que están los de arrededor.
Oy Madalena de Artiga
un peze, que de rocío
hinche el buche, o la barriga,
pinta y quiere dar desvío
a lo que a dezir me obliga.
Aunque de la fiesta ofrece
su cornadillo en loor,
en vano se desvanece,
pues al prudente lector
dexó el ser común el pece.

(pp. 210-212)

Un sol, y un iris vistoso
pinta doña Ana María
de Gotor, y un ramo hermoso,
que una paloma traya
en el pico venturoso.
Aunque el poeta pudiera
valerle el lugar sagrado,
de que alegre se apodera
no castigar su pecado
mal exemplar parecía.

(p. 212)

Quinto certamen del enigma

La propuesta enigma dize
Doña Antonia de Mendoça
que es sexo o faz infelice,
y desdize del que goza
sexo de varón felice.
Aunque declarar intenta
bien Agustina Francés
el enigma, mal contenta,
como tan difícil es
oy antes nos se presenta.

(pp. 21-214)

Sexto certamen de sonetos.

De aquel resumida, mida,
a que Doña Ana de Funes,
y Figueroa nos combida
son arbitrios no comunes
que la llave se le pida.
Al hecho, lecho le ofrece
por eco, sin reparar
en que no se compadece,
mas acierta en lecho dar
a pie, que assí desfallece.

(…)

Doña María Cáncer
y Oropesa, que oro pesa,
bien nos ha dado a entender,
mas házeme el ver no cessa
que no lo pessa creer.
Pero el grado, que de agrado
el velo, que de desvelo
sacó con infeliz ado
no con poco desconsuelo,
por sin paraqué se han dado.

(pp. 214-215)

Séptimo certamen de Tercetos

Un crudo accidente tiene
Doña María Cáncer,
que a dalle la muerte viene,
sin que de provecho ser
pecado que se previene.
En apretura aquel cálamo
ha sido visto ponella,
y también un rico tálamo,
pues pudo a dezir traella
aquel firme como un álamo.
Oy Doña Leonor de Luna,
siguiendo al gran Garcilaso,
sin repugnancia alguna
se haze amparo y columna
de las musas del Parnaso.
Son sus versos celestiales
bevidos en las canales
de la cavalina fuente,
a donde ciñen su frente
de guirnaldas inmortales.
Por versos de Juan de Mena
algunos el sacro Apolo
de Doña Rosa condena,
y por castigo del dolo
le apercive grave pena.

(…)

Pues que doña Margarita
Zapata a la devoción
solo escrivir solicita
en sagrado no es razón
castigalla se permita.

(pp. 215-216)

Síguense los premios. Sentencia.

De Sesse Doña María,
en fe de que verdadero
esposo suyo es Apolo
es de la sortija dueño.

(…)

De la casa de Marques
Doña Gerónima eterno
blasón, otro par [de guantes] reciva
que es devido a su desvelo.

(p. 218)

Doña María de Funes
de ámbar el bolsillo cierto
tiene, y es de su destreza
divina, premio pequeño.
De Doña Joana Garcés
la glossa muchas prefiero,
será bien del rosario
de cocos adorne el cuello.

(…)

De sor Francisca la Raga
el dulce glosar perfecto
de mayores premio digno
con otros premiar desseo.
Es doña Ana de Luna
vistoso sol de este reyno,
de santa Ana el quadro hermoso
por su soberano ingenio.

(…)

De Doña Joana Clemente
en un miércoles sus versos
que de desastrado Marte
mostró tener los effectos.
Mas aunque sus blancas manos
agudas flechas o dedos
merecieron por su tez
estar siempre descubiertos.
Unos guantes servirán
a su resplandor de velo
a sus flechas de carcax
que a las del amor prefiero.

(pp. 218-219)

También Doña Madalena
Borondat, que callar veo
porque otras porque han hablado
merece guantes por premio.
Como por escrito hablo
que es de Júpiter su premio
Doña María de Sayas
el águila considero.
Assí del sagrado Apolo
con las nueve en el collegio
queda desde oy, y con guantes
lo que nos escrive el premio.

(p. 222)

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