Floresta espiritual con un Auto Sacramental nuevo.


FERNÁNDEZ NAVARRO, MATHEO, FLORESTA ESPIRITUAL CON UN AUTO SACRAMENTAL NUEVO. COMPUESTA POR EL BACHILLER MATEO FERNANDEZ NAVARRO, VEZINO DE TOLEDO. TIENE AL FIN DEL LIBRO LA IUSTA LITERARIA, HECHA EN LA MISMA CIUDAD, A LA BEATIFICACION DEL GLORIOSO PADRE IGNACIO, FUNDADOR DE LA COMPAÑIA DE IESUS. TOLEDO, EN CASA DE THOMÁS DE GUZMÁN QUE SEA EN GLORIA, 1613.

“Aquí pondré el certamen poético que los ingeniosos poetas de Toledo tuvieron en la beatificación del gran patriarca Ignacio, fundador de la Compañía de Jesús, que por ser tan poco lo que se escrivió en él, a causa de ser tan corto el término que se dio para recebir los papeles, no se hizo impressión dellos. Y assí por no verlo sepultar en olvido; assí por su buena y elegante poesía, como por ir dirigida a las alabanças de tan heroico capitán, fundador de una insigne Compañía, determiné buscar (aunque con no poco trabajo) lo más aprovado y digno y que saliesse a luz este certamen” (f. 140r.).

De la justa dice que se leyó la poesía delante de los jueces, pero que también había muchos jeroglíficos, enigmas y otros tipos de versos pendiendo de los doseles. La justa se celebró en la iglesia. Solo se dan dos premios por categoría. En las décimas el 1º premio es un espejo grande, el segundo un estuche doble. (142v). Los jueces son: Francisco de Villacis, corregidor de Toledo; el P. Prepósito de la Cía., Ldo. Luis Gutiérrez de Cárcamo, prefecto de la congregación; Dr. Diego Ortiz de Zayas, catedrático de decreto de Toledo y Pedro de Ayala, señor de Peromoro. Los poemas se entregan al Ldo Gaspar de la Fuente, secretario de la congregación y del certamen. Introducción del Ldo Gaspar de la Fuente. Categorías: 1º Canciones de trece versos en seis estancias: Gaspar de la Fuente 1º, Alonso Palomino 2º, Pedro Pantoja de Ayala 3º, Diego de Ávila y Oviedo, Agustín de Collado, Pedro de Silva, Mateo Fernández Navarro, Sebastián de Nieva Calvo, Pedro Sánchez Ramírez, Jacinto de Ledesma (dominico), Gregorio López, Agustín Collado. 2º sonetos: Juan Ruiz de Santa María (escribano público de Toledo) 1º, Luis de Barahona, Luis de Benavente y Quiñones 2º; C. de Torres (dominico), M. Fdez. Navarro, Luis de Guzmán, Luis Hurtado de Écija, fray Jacinto de Ledesma (dominico), Álvaro de Sotomayor, Tomé de Castellano, Pedro de Silva, Juan Ortiz de Córdoba, Juan de Balderrma, Miguel Ruiz de la Vega. 3º glosas a una redondilla: fray Cristóbal de Torres (dominico), Miguel Ruiz de la Vega, Luis Cernuscolo, M. Fdez. Navarro, Fco. de Herrera, Bachiller Constancia, bachiller Juan de San Pedro, Simón de Haro. 4º octavas: Tyrseo de Cintio 1º, Fco. Jurado de Porres, Juan de Balderrama, Juan López Salmantino, Fco. de Herrera, Juan de Palma castellano. 5º décimas: Fco. Jurado de Porres 1º, Baltasar Elisio de Medinilla, Juan de Balderrama, Francisco de Avellaneda, Tomé de Castellanos, Jacinto de Ledesma (dominico), [2º premio a Clarinda, aunque ella dice que no escribe al precio]. 6º romances “A los que con más gracia combocaren las criaturas al santo nombre de Iesús, en su alabança en un romance” (f. 143r.): Fco. de Avellaneda 1º, Miguel de Mulsa 2º, Gregorio López, Dña. Clarinda, Mateo Fernández Navarro, Sebastián de Nieva Calbo, Luis Hurtado de Écija 3º, Álvaro de Sotomayor.

De doña Clarinda. Romance.

Oy que aguda me levanto
quiero despuntar de aguda,
que estoy ayuna de veras
por solo escrivir de burlas.
Y pues que no escrivo al precio
no será mucho que acudan
con alguna colación
porque no me quede ayuna.
Vaya pues de burlería,
aunque el sugeto me ofusca.
Que Dios de burlas no sabe,
señoras burlescas musas.
Para alabar a Iesús,
en sus laudes o alleluyas,
solo un Rey puede juntar
las savandijas que junta.
Los reyes tratan por gruesso
que como ellos no lo buscan
son como malos poetas
que hazen gala de lo que hurtan.
Mas una çagala pobre
que de sus descuidos cuida.
Por menudo solamente
tratará como menuda.
Ya que es Tajo río de bien
porque de nadie murmura.
Ponga la lengua del agua
en alabança tan justa.
Las proveídas culebras
que la camisa se mudan
destrás de cualquiera peña
quando la ven que está suzia.
Los lobos como tiranos
a quien el cordero enturbia
el agua, que va inocente
por ser de su sangre brujas:
Las monas como señoras,
que aunque entre sedas se oculta,
descubren sus faltas más
porque alto lugar ocupan.
Las raposas socarronas
que no quedan como viudas
por cortas ni mal echadas
quando se fingen difuntas.
Las tortugas como alarves,
aunque discretas tortugas,
que mudan presto su casa
si un vezino las disgusta.
Las urracas pedigueñas (sic)
como mugeres, que nunca
dizen más de paga paga,
que solo en aquello estudian.
La perdiz qual las donzellas,
que aunque los rostros encubran
dexan por señal el cuerpo
con que no escapa ninguna.
Unas aves capuchinas
con un poco de cogulla,
y unos pájaros truhanes
que a todos los bobos burlan.
Los que a los hombres dan vaya
quando caminan ascuras,
amigos de prevenirse
como el negro que estornuda.
Los que aprendieron la Q
para aumentar las injurias,
y las lechuzas moriscas
que con azeite se untan.
Todos a Jesús alaben,
que quisiera tener juntas
las cosas que el mundo tiene,
que ase que no fuera çurda.
Mas entre los hombres, mas
Vizcaya le honre, que jura
que antes le vio un vizcaíno
que le mirasse la mula.
Yo me acuerdo que uno un día
le ofreció la casa suya,
para nacer otro año,
porque no le viesse Judas.
Castilla también le alabe,
pues con sus rayos la alumbra
con que ha visto la navaja
que le amenaçó la nuca.
Alábenle los poestas
de quien es tanta la chusma,
que no avrá quien no le alabe
pues ninguno lo rehúsa.
Los malos con Pater Nostres
y los buenos con las plumas,
que los qye aquestos ensalça,
tal vez aquellos injurian.
Los truenos que quando suenan
piensan que el cielo se muda
arrastrando si allá ay cofres
en que guarden las casullas.
La luna como los ojos
de los gatos de frías uñas,
en quien vemos sus mudanças
más cercanas que en la luna.
El papagayo, qual monjas
que repiten lo que escuchan,
y las ranas vozingleras
metidas en agua turbia.
Los señores de quien dizen
que es buena la sangre suya
para morzillas, porque
lo demás es mala pulpa.
Las damas como campanas
y como liñan pronuncia,
son de medio abaxo col
de medio arriba lechugas.
Y yo que entre burlas tantas
sé entonar un alleluya,
le alabaré con el alma
ya que no tengo bandurria.

(ff. 197r-199r)

Sentencia de la justa, por Baltasar Elissyo de Medinilla

Décimas

Francisco Jurado llega
por el espejo, en quien bullen,
herido del sol los rayos
y el primer lugar ocupe.
Y pues humilde Clarinda,
Aunque yguales le rehúse,
denle el segundo lugar,
el doble y vistoso estuche.
Tal ingenio y hermosura
Por celestial se intitule,
Mas temo (como ella dize)
Que de aguda no despunte.

(f. 217r)

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